<?xml version="1.0" encoding="utf-8"?>
<!DOCTYPE article
  PUBLIC "-//NLM//DTD JATS (Z39.96) Journal Publishing DTD v1.1 20151215//EN" "https://jats.nlm.nih.gov/publishing/1.1/JATS-journalpublishing1.dtd">
<article article-type="book-review" dtd-version="1.1" specific-use="sps-1.9" xml:lang="es" xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink">
	<front>
		<journal-meta>
			<journal-id journal-id-type="publisher-id">korpus</journal-id>
			<journal-title-group>
				<journal-title>Korpus21. Revista de Historia y Ciencias Sociales</journal-title>
				<abbrev-journal-title abbrev-type="publisher">Korpus21</abbrev-journal-title>
			</journal-title-group>
			<issn pub-type="ppub">2683-2682</issn>
			<publisher>
				<publisher-name>El Colegio Mexiquense, A.C.</publisher-name>
			</publisher>
		</journal-meta>
		<article-meta>
			<article-id pub-id-type="doi">10.22136/korpus212024227</article-id>
			<article-id pub-id-type="other">00006</article-id>
			<article-categories>
				<subj-group subj-group-type="heading">
					<subject>Reseñas Críticas</subject>
				</subj-group>
			</article-categories>
			<title-group>
				<article-title>Entre lo nacional y lo transnacional. Una mirada a la Revolución Verde en México</article-title>
				<trans-title-group xml:lang="en">
					<trans-title>Between the national and the transnational. A look at the Green Revolution in Mexico</trans-title>
				</trans-title-group>
			</title-group>
			<contrib-group>
				<contrib contrib-type="author">
					<name>
						<surname>Guzmán Anguiano</surname>
						<given-names>Francisco Joel</given-names>
					</name>
					<xref ref-type="aff" rid="aff1"><sup>1</sup></xref>
					<xref ref-type="fn" rid="fn0"><sup>+</sup></xref>
				</contrib>
				<aff id="aff1">
					<label>1</label>
					<institution content-type="original">fjganguiano@hotmail.com Investigador independiente</institution>
					<institution content-type="orgname">Investigador independiente</institution>
					<email>fjganguiano@hotmail.com</email>
				</aff>
			</contrib-group>
			<author-notes>
				<fn fn-type="other" id="fn0">
					<label>+</label>
					<p><bold>Francisco Joel Guzmán Anguiano.</bold> Doctor en Historia por El Colegio de México, A.C., y maestro en Historia por la Universidad Nacional Autónoma de México. Actualmente se desempeña como investigador independiente. Sus líneas de investigación se centran en la historia del antifascismo en México y América Latina, la historia de la edición y la historia intelectual de América Latina del siglo XX. Entre sus más recientes publicaciones se encuentran: como autor, “La revista especializada en ciencias sociales como espacio antifascista: una interpretación desde el caso de <italic>El Trimestre Económico</italic> (1934-1944)”, <italic>Saberes. Revista de Historia de las Ciencias y las Humanidades</italic>, 7 (15), Ciudad de México, Historiadores de las Ciencias y las Humanidades, A.C., pp. 34-58 (2024); “La historiografía del antifascismo en América Latina: una revisión de su abordaje como fenómeno internacional”, <italic>Macrohistoria</italic>, vol. 4, Santiago de Chile, Mhyma SpA, pp. 65-85 (2023); y “Conocerlos por sus palabras: los lectores argentinos del Fondo de Cultura Económica a través de su correspondencia (1945-1955)”, <italic>Letras Históricas</italic>, núm. 29, e7427, Jalisco, Universidad de Guadalajara-Departamento de Historia de la División de Estudios Históricos y Humanos del CUCSH, pp. 1-28 (2023). </p>
				</fn>
			</author-notes>
			<pub-date date-type="pub" publication-format="electronic">
				<day>30</day>
				<month>12</month>
				<year>2024</year>
			</pub-date>
			<pub-date date-type="collection" publication-format="electronic">
				<season>Sep-Dec</season>
				<year>2024</year>
			</pub-date>
			<volume>4</volume>
			<issue>12</issue>
			<elocation-id>e227</elocation-id>
			<product product-type="book">
				<person-group person-group-type="author">
					<name>
						<surname>Méndez Rojas</surname>
						<given-names>Diana Alejandra</given-names>
					</name>
				</person-group> (<year>2024</year>), <source>Modernización nacional, experticia transnacional. Itinerarios de los becarios en ciencias agrícolas de la Fundación Rockefeller en México, 1940-1980</source><italic>,</italic><publisher-loc>Ciudad de México</publisher-loc>, <publisher-name>Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora</publisher-name>-<publisher-name>Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México</publisher-name>, <size units="pages">309</size> pp., ISBN: <isbn>978-607-8953-38-7</isbn>
				<comment>PDF</comment>.</product>
			<permissions>
				<license license-type="open-access" xlink:href="https://creativecommons.org/licenses/by-nc/4.0/" xml:lang="es">
					<license-p>Este es un artículo publicado en acceso abierto bajo una licencia Creative Commons</license-p>
				</license>
			</permissions>
			<counts>
				<fig-count count="0"/>
				<table-count count="0"/>
				<equation-count count="0"/>
				<ref-count count="0"/>
			</counts>
		</article-meta>
	</front>
	<body>
		<p>El nuevo libro de Diana Méndez, <italic>Modernización nacional, experticia transnacional</italic>, producto de la investigación doctoral que realizó en el Instituto Mora, es una obra de gran relevancia para quienes están interesados en los procesos de formación y consolidación científica que se vivieron en México y América Latina durante el siglo XX. Con una mirada asentada en lo transnacional, la autora logra ofrecer un panorama completo de lo que significó el intercambio de conocimientos, prácticas y actores dentro del campo de la agronomía entre Estados Unidos, México y otros países latinoamericanos a partir del caso del programa de becas en ciencias agrícolas financiado por la Fundación Rockefeller entre las décadas de 1940 y 1970, así como de las instancias y actores involucrados en dicho proceso. </p>
		<p>En el marco de la Revolución Verde, la autora de este libro opta por estudiar la forma en que este proceso se desarrolló en el territorio mexicano, enfocándose en los actores que desempeñaron el rol de gestores e impulsores del denominado Programa Agrícola Mexicano, iniciativa pública-privada que significó la transformación de las prácticas y tecnologías agrícolas a partir de la ingeniería y el mejoramiento genético del material biológico, con el propósito de elevar la producción agrícola a niveles industriales. Al poner énfasis en la convivencia entre los actores estadounidenses, mexicanos, latinoamericanos y de otras regiones del mundo que convergieron en la</p>
		<p>experiencia nacional de la Revolución Verde, Diana Méndez muestra cómo este proceso significó una alianza internacional -que tuvo su origen durante la década de 1940, a la luz de la Segunda Guerra Mundial, y se prolongó hasta los años de la Guerra Fría- y formalizó un modelo de productividad cercano al modelo capitalista. Esto permitió acentuar tanto una visión industrial en el campo y sus actividades productivas, como contener y combatir perspectivas agrícolas cercanas a modelos socialistas o comunistas de producción. Por esta razón, la autora extiende su estudio hasta finales de la década de 1970 e inicios de 1980, años en los que este modelo de producción capitalista comenzó a ser cuestionado de manera significativa, lo que derivó en su posterior transformación.</p>
		<p>Para dar cuenta de lo anterior, Diana Méndez realiza un cruce entre los estudios históricos sobre la Revolución Verde, el intercambio académico y las fundaciones estadounidenses en el marco del conflicto bipolar de la segunda mitad del siglo XX, siguiendo la línea de estudios que con anterioridad habían cultivado autores como Sebastián Rivera Mir, Cyntia Hewitth de Alcántara, Luis Aboites, Adriana Minor y Rachel Newman, por mencionar a algunos. A su vez, la autora recurre a una amplia cantidad de material de archivo procedente de acervos como el Archivo General de la Nación, el <italic>Rockefeller Archive Center</italic>, la <italic>Bancroft Library</italic>, la <italic>Nettie Lee Benson Latin American Collection</italic>, el Centro de Estudios del Movimiento Obrero y Socialista, entre otros. A ello se suma la consulta de numerosas publicaciones periódicas y diarios de la época, además de varias entrevistas realizadas a los becarios y actores involucrados en estos procesos. Esto proporciona a la autora una diversidad de miradas y perspectivas personales que teje de forma magistral, lo que ayuda a dibujar un amplio mosaico de las experiencias vinculadas a la Revolución Verde, la profesionalización, la especialización de estos becarios, así como la circulación de conocimientos y actores. Este cruce de perspectivas personales e institucionales permite destacar la relevancia e impacto de estas interacciones en el desarrollo profesional de los becarios, al igual que los alcances, los límites y las tensiones que enfrentaron en su incorporación al campo laboral y académico. </p>
		<p>A lo largo de las tres partes y seis capítulos que conforman el libro, Diana Méndez da cuenta tanto de los actores que intervinieron en la conformación del Programa Agrícola Mexicano a mediados del siglo XX, así como de las coyunturas nacionales e internacionales que influyeron en su desarrollo. En la primera parte, conformada por los dos capítulos iniciales, ahonda en las condiciones que permitieron la convergencia de intereses económicos, profesionales, científicos y políticos de actores nacionales e internacionales -entre los que se encontraban agrónomos, políticos, científicos, campesinos, ganaderos, empresarios, académicos, entre otros-, cuya preocupación radicaba en la modernización del campo mexicano, sus prácticas productivas y su transformación social, lo que permitió el inicio del Programa Agrícola Mexicano en 1941 y la formación de la Oficina de Estudios Especiales en 1943 como instancia encargada de coordinar dicho emprendimiento. En este contexto, la autora rastrea el origen del programa de becarios de la Fundación Rockefeller: la interacción de los expertos estadounidenses en ciencias biológicas y agropecuarias con los jóvenes estudiantes latinoamericanos, que permitió la construcción de vínculos y redes que impulsaron la profesionalización de los especialistas nacionales, desarrollando la Revolución Verde en el entorno mexicano. </p>
		<p>En la segunda parte del libro, constituida por los capítulos intermedios, Diana Méndez se preocupa por situar y dar rostro y voz a los actores centrales de su libro: los becarios de la Fundación Rockefeller. A partir de una gran cantidad de información proveniente de las entrevistas realizadas a dichos personajes, además de la documentación consultada en los archivos de esta institución, traza el perfil social y académico de los jóvenes que recibieron el financiamiento para realizar sus estudios de posgrado en universidades estadounidenses y europeas. Al destacar la marcada <italic>masculinización</italic> que caracterizó a estos becarios, así como sus experiencias estudiantiles y profesionales previas, es posible comprender algunas de las razones por las cuales recibieron las becas. A su vez, a partir de las vivencias durante sus estancias en el extranjero, la autora logra captar el proceso de adaptación al entorno sociocultural en el cual se desenvolvieron estos estudiantes durante sus años en el extranjero, así como las dificultades y medidas adoptadas tanto por la Fundación Rockefeller como por las mismas universidades para garantizar el seguimiento académico y lograr los objetivos del programa de becas. </p>
		<p>En los dos capítulos finales, que integran la tercera parte del libro, la doctora Méndez ahonda en el papel que desempeñaron estos becarios, una vez que regresaron de sus estudios de posgrado, en la profesionalización y consolidación de las ciencias agrícolas y biológicas en el entorno mexicano. A partir del estudio del Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas -una de las principales instancias que promovió la Revolución Verde en México, fundada en 1961- y del análisis del Plan Chapingo -iniciativa impulsada por el gobierno mexicano en consonancia con productores agrícolas, empresarios y académicos de la época-, Diana Méndez analiza los alcances y las limitaciones de las participaciones de los exbecarios. Asimismo, aborda la crisis que enfrentó el enfoque cientificista promovido por estos actores durante las décadas de 1960 y 1970, transformando las prácticas científicas y académicas dentro del ámbito agrícola nacional. </p>
		<p>Como parte de las preocupaciones centrales de la obra, la autora destaca una serie de elementos para comprender el desarrollo del Programa Agrícola Mexicano y el rol de los becarios de la Fundación Rockefeller en este proceso. Uno de ellos es el significado que tuvo la transformación de la producción agraria para las instancias gubernamentales mexicanas a la luz del viraje político que representó el gobierno de Manuel Ávila Camacho, el cual se consolidó en sexenios posteriores, a la luz de la Guerra Fría. El tránsito de un modelo cimentado en el problema de la tenencia de la tierra -solucionado a partir del reparto agrario y la promoción del ejido como régimen de propiedad, impulsado durante el gobierno de Lázaro Cárdenas-, hacia la búsqueda de un modelo centrado en fomentar la producción agrícola a escala industrial, basado en la modernización de las técnicas de labranza y el mejoramiento científico de los materiales biológicos y químicos empleados en la siembra, representó la transformación de las aspiraciones nacionales del gobierno mexicano y que se reflejó en un modelo de desarrollo sustentado en el fortalecimiento de la industrialización interna y el aumento de la producción nacional. Obedeciendo a las lógicas de la Guerra Fría respecto a la defensa y promoción de un modelo capitalista de desarrollo en confrontación a un modelo de corte comunista, Diana Méndez resalta que la Revolución Verde mexicana fue un derrotero no solo en el entorno nacional y latinoamericano sino que también sirvió como un modelo estratégico en las disputas geopolíticas del denominado <italic>tercer mundo</italic>, aspecto que en la obra se desarrolla con gran profundidad. </p>
		<p>Otro tópico que la autora resalta como un elemento fundamental del contexto de desarrollo histórico para comprender las limitaciones -incluida la eventual conclusión del Plan Chapingo-, es la redefinición de lo científico durante las décadas de 1960 y 1970, en México y Latinoamérica. Diana Méndez analiza cómo, a la luz de la Guerra Fría, se transformaron las percepciones sobre las prácticas adecuadas para el desarrollo de la agricultura, lo que implicó resituar al campesinado en el centro del problema, así como considerar la procuración de justicia social y la necesidad de adoptar modelos que tomaran en cuenta las condiciones ambientales y biológicas de los cultivos, quebrando el aparente consenso de la Revolución Verde. Esta situación encaja con una coyuntura de politización de la ciencia en la región americana a partir de las dinámicas del conflicto bipolar y el desarrollo de las agendas de los países del tercer mundo, lo que propició que distintas disciplinas cuestionaran sus modelos interpretativos hegemónicos y resaltaran nuevas perspectivas, como las que situaban la figura del <italic>científico social</italic> como un intelectual público. </p>
		<p>Por otro lado, la autora analiza a profundidad cómo los procesos de profesionalización e institucionalización de las ciencias agrícolas en México, a partir de la interacción entre actores externos y nacionales, dieron lugar a una serie de prácticas que configuraron jerarquías basadas en la <italic>experticia</italic> y la posesión de capital simbólico y social. Esto permite comprender cómo el ejercicio del poder redibujó constantemente las escalas sociales a lo largo de los años estudiados; por ejemplo, los actores que lideraban las instancias durante las décadas de 1940 y 1950 -el <italic>staff</italic> de la Fundación Rockefeller y los académicos estadounidenses- fueron desplazados paulatinamente a partir del retorno de los becarios mexicanos una vez que concluyeron sus estudios de posgrado en el extranjero. Esto acentúa lo afirmado por Diana Méndez respecto a la <italic>nacionalización</italic> de la Revolución Verde, además de mostrar la <italic>capacidad de acción</italic> de estos actores para subvertir el escalafón o negociar en situaciones que les resultaban desfavorables, aunque siempre apelando al ‘juego’ institucional en el cual se encontraban inmersos. Un ejemplo de esta situación son los casos de los becarios que migraban con sus familias Estado Unidos y el hecho de procrear y criar a sus hijos en dicho ambiente. </p>
		<p>Un elemento más, de vital importancia en la obra, es el papel que desempeñó la circulación de actores, conocimientos y producciones científicas en la profesionalización de las ciencias agrícolas en México y el desarrollo de la Revolución Verde. Más allá de las estancias de los becarios en las universidades estadounidenses, tema central del libro, Diana Méndez también da cuenta de otros canales de comunicación que resultaron fundamentales para el desarrollo del Programa Agrícola Mexicano: la colaboración en iniciativas de investigación trasnacionales, la promoción de estancias de investigación, la construcción e intercambio de colecciones de muestras y bancos de material genético, la creación de redes de cooperación profesional, el traslado de modelos de comunicación de la información entre especialistas y hacia el público interesado en los temas, resultaron elementos que no sólo circularon a través de las fronteras, sino que lo hicieron de manera activa, multidireccional y alimentando distintas experiencias de la Revolución Verde e influyéndose mutuamente.</p>
		<p>Otro aspecto que cabe resaltar del trabajo de Diana Méndez, presente en diversos momentos del libro, es el análisis de los roles de género para comprender la eminente masculinización del gremio de los agrónomos. Las prácticas y lógicas militares implícitas en los espacios de formación académica, como la Escuela Nacional de Agricultura -posterior Universidad Autónoma Chapingo-, así como el <italic>enclaustramiento social</italic> de la mujer al espacio privado o la limitación de su participación a ciertos ámbitos (como bibliotecarias o en la construcción y clasificación de colecciones científicas), permiten observar la constitución de una comunidad científica y profesional <italic>masculinizada</italic>, cuyos efectos persisten en cierta medida hasta el día de hoy. Las pocas mujeres que lograron obtener una de las becas de la Fundación Rockefeller, a pesar de que algunas gozaban de cierta posición económica privilegiada para lograr congeniar sus actividades familiares con las profesionales, son muestra de las dificultades y condiciones por las que atravesaron estas profesionistas. </p>
	</body>
</article>